En Nueva York un hombre jubilado, quería hacer uso de su dinero sabiamente, por lo que decidió comprar una casa y unos pocos acres en Portugal. La modesta granja que decidió comprar había estado vacante durante 15 años. El propietario y su esposa habían muerto y no hubo herederos. La granja se puso en venta para pagar los impuestos generados durante varios años. En el granero había puertas de acero, y estas habían sido soldadas para impedir el paso. Nadie quería ir para ver lo que estaba en ese lugar pues ello significaba un gasto adicional, y era complementario a la propiedad de todos modos...... así, nadie hizo una oferta del lugar. El tipo de Nueva York compró en poco más de la mitad del valor real la propiedad, se trasladó, y se dispuso a abrir en el granero....... la curiosidad lo mataba. Por lo tanto, él y su esposa compraron un generador, y un par de cortadoras... y se dispusieron a cortar a través de las juntas de soldadura.





Todo valorado en 35 millones de dólares neozelandeses. Esta es una historia verdadera, el hombre y su esposa tienen pleno derecho a las bienes ahí existentes.Tendrán un gran jubilación.
Y yo me pregunto ¿de que les valio a estos primeros dueños acumular tantos coches de tanto valor?
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